Acción de Gracias, para los americanos. Ya he comentado en esta y esta otra entrada por qué me gusta celebrarlo a mí también. Este año, como imagináis, mucho por lo que dar las gracias. Pero quiero fijarme en lo que no es tan obvio: la foto que he puesto es la acción de gracias particular de mi primo Ysigäel, que cuando era pequeño rayó esto en el tapón del lavabo: merci l’eau. ¡Gracias, agua! ¿No es maravilloso, que un niño pequeño se dé cuenta de algo tan elemental, y que por eso quizá nos pase tan desapercibido a los adultos, y le dé las gracias así? Supongo que muchas madres se habrían horrorizado porque su pequeño estaba destrozándole el baño, y habrían cambiado el tapón. La de Ysigäel lo mantuvo, con orgullo.