Una preciosa exposición de dibujos y acuarelas de Caspar David Friedrich, en la Juan March. Hermosos árboles, y la envidia con que miro a alguien que todavía tuvo tiempo de sentarse, quizá durante horas, a dibujar rama por rama, hoja por hoja, conociendo así cada grieta en una piedra, cada línea de horizonte. En las parees, algunas frases suyas:

“… la tarea del pintor de paisajes no es la fiel representación del aire, el agua, las piedras y los árboles, sino que es su alma y su sentimiento lo que ha de reflejarse.”

“Debo rendirme a lo que me rodea, unirme con las nubes y con las piedras, para ser lo que soy.”

“Lo divino está en todas partes, incluso en un grano de arena.”