General05 Nov 2009 10:58 am
Hoy ha reaparecido en público Aung San Suu Kyi, Premio Nobel de la Paz. Lleva en arresto domiciliario desde hace 4 años y medio y actualmente se enfrenta a una pena de prisión por haber dado cobijo en su casa una noche a un ciudadano americano, John Yettaw, violando así el arresto domiciliario.
Lo que yo no sabía es que este hombre había llegado hasta ella atravesando a nado el lago Inya, y que fue detenido, al día siguiente, cuando salía de las aguas del lago. Dijo que lo había hecho por la preocupación que sentía por la vida de ella. Me pareció una imagen muy bonita.
“La Dama”, le llaman la gente de Myanmar a Aung San Suu Kyi.


November 5th, 2009 at 10:18 pm
Curiosa historia que no conocía. Ella, en verdad, es una dama, con lago o sin él, una dama de las imprescindibles, de las que luchan todos los días. Es repugnante lo que están haciendo con ella.
November 6th, 2009 at 12:21 pm
Gracias por compartir esta historia, Luz.
Me gusta el retrato que has hecho de ella, ayer la vi en las noticias. Un abrazo y buen fin de semana. Es vergonzoso que el resto de los países esté consintiendo este arresto.
November 8th, 2009 at 10:41 pm
Gracias por dar cuenta de esta noticia que desconocía. Tu retrato magnífico.
Besos.
November 12th, 2009 at 1:26 am
Vaya historia..
November 13th, 2009 at 7:45 pm
Es indignante. Aunque a la vez me parece muy bonito que alguien cruce a nado un lago por ti. no? Habrá que ver el lado bueno… y luchar más por las injusticias tan numerosas que ocurren por todas partes. ¿Mandan lo malos porque son malos? o son malos porque mandan? ahí queda eso.
November 20th, 2009 at 9:21 pm
Una historia preciosa, y una contradicción enorme que se le premie internacionalmente y se le castigue con una pena tan grave como la pérdida de libertad. Me ha encantado el relaro, y lo poético que puede ser un acto incomprensible.
November 20th, 2009 at 9:32 pm
Si no te importa, lo voy a linkear en una columna de mi blog -si sí, dímelo inmediatamente y tus órdenes serán deseos, o sea, que digas que sí, anda.