Se acerca otro Acción de Gracias, y este año quizá no tenga tanto por qué dar las gracias. “Lo sueños fallidos que salieron todos vanos…” Cito de memoria el poema de Cavafis. Este año toca, quizá, solamente, hacer el recuento (recuerdo) de las pérdidas y pedir, rogar, que el año que viene no sea tan parco.
No llores por la leche derrramada. ¿De dónde sale esto? ¿Alguien lo sabe?
Mientras tanto, entre tanta miseria, dar las gracias a quien lo merece, a quien sigue ahí. No nos olvidemos de lo salvado entre tanto perdido, aunque nos duela más. Gracias J., gracias R., y a tantos otros. Seguimos juntos, cercanos, un año más :)

(El dibujo, un poco guarripé –no doy para más estos días– viene por la historia de Perséfone; quien quiera saber más, en este post antiguo lo explico)