Hay un ciclo ahora sobre David Lean en la filmoteca. Me acuerdo de un bonito diálogo de “La hija de Ryan”, en el que Rose, mirando las gaviotas, habla con el párroco, que le pregunta qué espera:

-”¿Y qué más deseas ahora?
-Tampoco sé lo que quiero.
-Eso es mentira.
-¡No lo es! ¿Cómo puedo saberlo? …si ni siquiera sé qué más puede haber…
-Rosie, no alimentes tus deseos. No puedes evitar tenerlos, pero no los alimentes, o te aseguro, ¡como hay Dios!, que encontrarás lo que deseas.”