Aprovecho una tarde de fútbol para ver la expo de retratos que hay ahora en el Prado. El que más me ha gustado es un dibujo, pequeño, hecho a Rafael (el pintor) muy curioso: aparece sentado en unos escalones, envuelto en una gran capa que le cubre todo el cuerpo, incluso las manos,sólo le vemos la cabeza, y lejos de él a un lado un lienzo en blanco y a otro la paleta y los pinceles. Apoya una frase que ponen en una pared, de Miguel Ángel, algo así como: “No se dibuja con las manos. Se dibuja con el cerebro”.

Lamento no poner imagen del dibujo (que tampoco anoté de quién era), pero me llevé la típica bronca de la típica vigilante malencarada cuando saqué la cámara con intenciones deshonestas.