Desde hace poco me estoy encontrado en diferentes sitios una misma idea: la de que para ser feliz tienes que coger lo que tienes y hacer algo con ello. Lo que tienes puede ser dinero, pero también talento, posición, capacidad de comunicación, influencia… Lo que sea, pero haz algo con ello. Coge lo que tengas y úsalo. De hecho creo que lo que más de cerca nos define es la respuesta a esa pregunta: ¿qué hago yo con lo que tengo? En un poema, en una conferencia encontrada al azar en internet, en una reseña de un libro, y ayer mismo en una película (rara e interesante) que un amigo me pasó estos días atrás, “Waking Life”. Aquí lo decían, además, de una manera que me resulta particularmente atractiva:

“Es como si vinieras a este planeta con una caja de lápices de colores. Te puede haber tocado la caja de 8, o la de 16. Pero todo está en lo que haces con los lápices, con los colores que te han dado. No te preocupes si coloreas dentro o fuera de las línas; yo digo ¡colorea fuera de las líneas! ¿sabes? ¡fuera de la página! No me limites…”

Uau, ¿no es una preciosa manera de decirlo?